Mirar de otro modo, crear, generar experiencias... Esto y muchas otras cosas es Recrear la Casa de Campo, una actividad de Land Art con pequeños-grandes artistas. Arte en la Naturaleza y mucha, mucha imaginación...


miércoles, 19 de mayo de 2010

19 de Mayo, que te come el tiburón

Esta mañana en la casa de Campo nos hemos sumergido un rato en el fondo marino... Ibamos navegando en un barco que ha naufragado en la travesía. ¿Será por tener la vela de madera y hojas?



Los tiburones son los peces predadores más peligrosos de las aguas del mar. Los hay más pequeños y simpáticos, pero también otros como el tiburón ballena; no hay más que imaginárselo con ese nombre... Dan miedo. Por lo menos eso nos parecía hasta que, en el día de hoy, vimos uno que además de no nadar por ninguna playa, tenía unas branquias de palitos y una feroz dentadura de piedras! ¡Es el tiburón del Land Art! ¡Lo que hemos tenido que correr!!




Al llegar a la orilla quizás de una isla desierta, nos hemos cruzado con una pareja de tortugas gigantes muy originales, que estaban paseando con sus crias.





Hasta que hemos encontrado un buen refugio donde guarecernos de la tormenta tropical que acechaba. Nos han sorprendido unos vecinos muy simpáticos!




Y nos han llevado a conocer su aldea, una bonita construcción rústica pero muy elaborada.




Por el camino nos hemos cruzado con una peligrosa araña...


Que al final se ha hecho nuestra amiga y nos ha dado un paseo muy bonito, por unos parejes increíblemente artísticos. Los alumnos y alumnas de 3º de primaria del Colegio Puerto Rico han disfrutado de lo lindo, creando arte en la naturaleza.



martes, 18 de mayo de 2010

18 de Mayo, con los ovillos


Hoy en la Casa de Campo hemos liado los ovillos de lana a nuestro botón de la imaginación y envolviendo árboles, palos, piedras y todo lo que se nos ha ocurrido hemos convertido la naturaleza en un telar muy particular.




Mezclando colores, con nudos y enrredos imposibles, como si le hiciéramos un trabalenguas a los palos y los troncos




Una trampa para cualquier bichito andante, con toda clase de obstáculos, que sin embargo crean un laberinto colorido en el que resaltan los hilos enmarañados





Pero también buscamos como utilizar los pequeños detalles, y en la sencillez está la grandeza del arte





Pero como cada una de las alumnas y alumnos del Colegio Puerto Rico de 1º de Primaria tiene sus dones creativos, hay quien prefiere sacarle partido a la naturaleza en estado bruto, por eso también tuvimos bonitas obras de Land Art sin complementos.






domingo, 16 de mayo de 2010

Arbolitos creativos


Jimena Lucas López, 6 años (CEIP General Mola, Madrid)

Paola Carrión Biosca 7 años. Colegio Gredos San Diego Vallecas

jueves, 13 de mayo de 2010

13 de Mayo, al detalle


Los pequeños detalles son los que hacen grande una obra. Y de eso entienden mucho los alumnos y alumnas del Colegio Blas de Otero, que buscaron y rebuscaron en sus mentes creativas hasta dar con la fórmula que transforma las piedras en pétalos de flor o las espigas en estrellas de mar.



Jugando con las escalas, ordenando los materiales por colores, texturas y tamaños, si multiplicamos: 1 cuadrado de palos x piedras + espigas verdes + espigas secas + hierba + hojitas + arena + florecillas violetas ¿qué tenemos por resultado?



Aunque las plazas de toros son redondas y los toreros llevan esos trajes de luces tan vistosos, nosotros preferimos inventarnos un escenario diferente, sin cuernos, orejas o rabo y plantamos una plaza minimalista y rectangular al grito de ¡ole y ole palito!



Hacemos una maqueta de la Casa de Campo, con su lago y todo, y una caseta de madera como el Centro de Interpretación. Nos apetecería ser diminutos para verlo por dentro, poder pasear o darnos una vuelta en barca por esta recreación tan especial...




O si nos pudiéramos convertir en alguien diferente, quizás escogeríamos ser una sombra de piedra en el camino




O viajar por el espacio interestelar, y pasar al lado de la luna, el sol y las estrellas...pero del Land Art



Con paciencia y mucho tino vamos colocando palito a palito las paredes de nuestras cabañas artíticas, y ninguna es nunca igual




Y sembramos la Casa de campo de flores raras nunca antes vistas, creando un paisaje lleno de magia y de creatividad natural!